Select Page

En el plan de estudios de la carrera de Periodismo se les olvidó incluir un par de asignaturas (sólo para mujeres) que las preparasen de verdad para el mundo laboral. Habría sido de gran ayuda saber que para trabajar como periodista en la televisión, además de ser una gran profesional, a una mujer también se le exige ser joven, atractiva, blanca y delgada. Tras las clases de macroeconomía las estudiantes podrían haber conseguido algunos créditos en el salón de belleza y en el gym. Luego ocurre que acuden a las entrevistas y en recursos humanos les dicen “Mmm, veo que no tienes el curso de leer el teleprompter sobre tacones de 10 centímetros y vestido ajustado. No eres apta” y se marchan a casa sin entender nada.

Esta semana participé en una mesa redonda sobre la presencia de mujeres en los medios que organizó la Asociación Clásicas y Modernas con grandes profesionales como Ana Pardo de Vera, Lucía Méndez y Marta Pastor. En la mesa se habló de la falta de mujeres en puestos directivos, la maternidad, la conciliación familiar y el factor físico como un requisito “extra” que se exige a las mujeres para aparecer en pantalla. Una de las asistentes entre el público contaba que le habían negado un puesto en televisión por ser mayor de 35 años. Otra apuntaba que en los informativos “son todas guapas”.

Haciendo un repaso por las distintas cadenas se puede comprobar que la media de edad de las presentadoras de telediarios no llega a los 40. Ellos pasan de los 50. Por supuesto, hay excepciones, tenemos grandes periodistas y veteranas como Ana Blanco en tve1 y María Rey en Antena 3. Tan sólo una observación: ¿dónde están sus canas? Mientras ellos lucen sus pelitos blancos con orgullo -Pedro Piqueras, Jesús Álvarez, Pedro Carreño, Vicente Valles, David Cantero (y no vamos a negarlo, están estupendos)-, ellas tienen que teñirse. ¿Será que las canas dificultan la dicción cuando eres mujer? Esperamos algún estudio científico de El Hormiguero al respecto. La fórmula hombre mayor/mujer joven no está mal, pero se echa en falta el caso contrario. Una mujer experta con sus canas y un hombre joven y atractivo es algo que no hemos visto y que tendría muchísimas fans.

En algunas cadenas se ha puesto muy de moda lo de comentar las noticias de pie y delante de la pantalla. El plató se convierte en una especie de pasarela de sirenas de distintos colores con falda tubo y cinturón ajustado que se desplazan de un lado a otro dando pequeños pasos. Al lado de los señores serios, que visten colores neutros y líneas rectas, sitúan unos jarrones decorativos de colores vivos y formas sinuosas. ¿Libertad para vestir como ellas quieran? ¿Mera casualidad? Llamémoslo x. Mención especial en el apartado “pon una silueta ajustada de mujer (y si puede ser un culo) en primer plano” merece el programa de La Sexta Noche, cuya presentadora, Andrea Ropero, está lo suficientemente cualificada como periodista como para tener además que animar visualmente al personal. Véase a lo lejos al conjunto de hombres serios.

Otros extensos apartados podrían ser las secciones del tiempo y la de los deportes. En Antena 3, por ejemplo, el tándem meteorológico lo forman Mercedes Martín, Roberto Brasero e Himar González. Roberto, tú también eres estupendo, pero ¿por qué a ti no te enfundan en una tela de lycra ajustada y te ponen plataformas con escote halter? si metiendo tripilla el sol va a salir igual.

Aunque en la mayoría de canales la sección de deportes la conducen sólo hombres, La Sexta se desmarca y les pasa la batuta a 3 mujeres (¡bien!) que casualmente también son jovencísimas, guapísimas y delgadísimas (ooohhhh). En esta misma cadena comenzó Sara Carbonero que, sobra decirlo, es otro monumento. Para equilibrar la balanza con la voz de la experiencia tenemos a Josep Pedrerol, que no pierde ningún punto por no tintarse el pelo.

Para dar las noticias en la televisión las mujeres, además de ser buenas profesionales, tienen que cumplir un canon físico, algo que no se les exige a ellos. Aunque en otros espacios sí haya mujeres más mayores, como María Teresa Campos o Mercedes Milá, los temas que tratan suelen estar más relacionados con el corazón o el entretenimiento, no con la economía o la política. También hay presentadores de telediario que cortan el hipo, guapísimos y jovencísimos como Diego Losada o Martín Barreiro (Matías Prats, tú siempre estarás en este grupo sea cual sea tu edad). Nadie niega la validez y profesionalidad de las mujeres jóvenes y atractivas pero canta mucho que no haya otro tipo de rostros femeninos, que no haya diversidad.

Lo que ocurre en los telediarios sin duda es un reflejo de la sociedad, que sigue valorando a las mujeres por su aspecto físico y las utiliza como reclamo visual, pero los medios tienen en su mano la opción de cambiar esta percepción visibilizando otros modelos de mujer que proyecten otros valores. Somos muchas las mujeres que vemos las noticias, aunque los directivos de las cadenas se empeñen en pensar que el público sólo está formado por hombres en plena efervescencia hormonal. Queremos unos medios que nos representen a todas; las mujeres somos mucho más que una talla, un escote o una edad.

 

Autora: 
Fuente: huffingtonpost.es