Seleccionar página
En estos días interminables confinados en casa, muchos de nosotros estamos que nos subimos por las paredes. Con mucho tiempo para pensar y pensando en tan extraña situación, pensaba: qué nos tocará vivir en los últimos días.

 

  • Los que pudimos ver el muro de Berlín antes de su caída,
  • los que vivieron las luchas en Polonia de la clase trabajadora,
  • Los que vimos la caída de las torres gemelas pudimos comprobar como el orden establecido hasta ese momentos caía en minutos.

  • Alemania se volvió a unir en una noche, algo inesperado;
  • Lech Walesa, fundó Solidaridad y el bloque del Este cayó,
  • Las torres se desploman y las libertades y derechos sociales, desaparecieron en cuestión de minutos.

Las limitaciones de derechos y el control de todo lo que tiene que ver con la convivencia y libertades sociales es lo primero que desaparece por el bien común. Y parece  que algo ha llegado, sin darnos cuenta, pero de una manera diferente a lo esperado.

Ahora resulta que a causa de un virus, las autoridades nos piden aislamiento en casa. Limitando nuestros movimientos cotidianos. Y como es un bien común todos debemos cumplir con ello.

Entenderme, yo no estoy en contra, de estas medidas, pero estas situaciones me hacen reflexionar de cómo serán los últimos días.

Todos tenemos la esperanza y seguridad de que esta situación acabará y volvamos a la normalidad. Pero no dejo de pensar que fácil será y cuando nadie lo espere, nos veamos aislados o acusados de insolidarios. Hoy ya no podemos abrazarnos, besarnos, ni siquiera tocarnos.También pensaba que a pesar de estas situaciones críticas siempre hay alguien beneficiado.

¿Pero quién se puede beneficiar de una crisis?

Desgraciadamente las guerras, los cataclismos naturales, las epidemias y pandemias han sido y son el origen de grandes ganancias para algunos. 

Recordáis aquello de “A río revuelto ganancias de pescadores”

Me gustaría compartir el ejemplo de uno, que supo aprovechar la crisis.

JUAN March, «El último pirata del Mediterráneo»

Este español natural de las islas Baleares labró una fortuna tan desmesurada a lo largo de su vida que fue considerado en varias ocasiones como el hombre más rico de España. Sus métodos de actuación han sido catalogados como mafiosos y su historial de acciones es tan extenso como curioso. Pero lo más llamativo es su origen: De pequeño cuidaba cerdos, algo que sin duda jamás hubiese hecho presagiar el destino que le tocaría.

Una de sus primeras actividades a gran escala fue el contrabando de tabaco en puertos españoles. La trama por él creada fue tan compleja como lucrosa. Esto, sumado a la creación de compañías navieras le llevó a una especie de monopolio marítimo

  • Estalló la primera guerra mundial.

La primera guerra mundial, conflicto terrible que desangró Europa entre 1914 y 1918 trajo consigo una gran preocupación por las vías marítimas para el abastecimiento. La flota aliada, encabezada por la

Royal Navy británica y la armada francesa estaba en continuo riesgo de ser torpedeadas por submarinos alemanes. El Mediterráneo, como mar estratégico de paso por ser atravesado por las rutas que venían de la India y del sudeste asiático a través del canal de Suez, se convirtió en un epicentro de escaramuzas navales.

Pero claro, los alemanes no poseían ningún puerto propio en el Mediterráneo.

Y en este escenario aparece Juan March. Los alemanes contactaron con él para que sus submarinos pudiesen ser abastecidos en las islas Baleares. Tras negociar un jugoso beneficio, los alemanes empezaron a hacer raids marítimos a la caza de cargueros aliados.

Todo esto lógicamente trajo como consecuencia la alerta de los aliados, los cuales contactaron con March para sobornarlo. Y March supo llevar la negociación a su terreno. Tras obtener otros jugosos beneficios de los aliados, decidió que iba a jugar al gato y al ratón, apoyando a ambos bandos. ¿Y cómo? Pues por un lado suministrando a los alemanes víveres y las coordenadas de los convoyes aliados y por otro pasando información de los puntos de reaprovisionamiento y localización de los submarinos alemanes. Todo esto desembocó en un juego que bien pudo haberle costado caro pero que como en otras ocasiones a lo largo de su vida, le salió perfecto.

Pero si algo caracteriza a un hombre codicioso es que siempre quiere más. Si ya de por sí los beneficios obtenidos por ambos bandos eran grandes (créditos de dinero, contratos, eliminación de aranceles o de tasas en algunos puertos), él ideó otra estrategia. Aunque no hay constancia escrita de todo esto, parece ser que March creó otro timo, esta vez a las aseguradoras.

El juego era el siguiente: Compraba un barco viejo o en mal estado (o incluso en condiciones decentes). Lo reparaba si hacía falta y lo aseguraba a él y a su carga.

Posteriormente pasaba las coordenadas de este barco a los submarinos alemanes señalando que ese barco llevaba víveres para los aliados. Los alemanes, siguiendo su política de guerra submarina sin restricciones, torpedeaban el barco y lo mandaban al fondo del mar y él cobraba el seguro.

De un coste inicial bajo por la compra y preparación de un barco viejo, sacaba el máximo beneficio al asegurar una carga que posiblemente no fuese la verdadera o que en algunos casos había sido transportada con anterioridad a otros barcos. Pero lo más curioso es que se rumorea que en algunos casos el barco no era realmente hundido, sino que “desaparecía misteriosamente” para aparecer al poco tiempo con un nombre y color nuevo en otro país y su carga en diversos mercados de Europa y el norte de África.

A Juan March se le atribuye una frase que ejemplifica a la perfección su modo de pensar (y tristemente el de millones de personas):

“Si robas un pan, te llamarán ladrón; si robas un millón te dirán estafador. Pero si robas cientos de millones, te llamarán magnate y se arrodillarán ante ti”.

Pero no solo hablamos de hombres que hicieron grandes fortunas con las crisis. También tendríamos que hablar de los cambios de paradigma que las crisis nos traen:

  • El Lujo

“Ha sido uno de los sectores que más se ha expandido, con incrementos de entre el 20% y el 25%”. La brecha entre los hogares más ricos y más pobres creció. En 2015 el 10% más rico disfrutaba de una renta 15 veces superior a la del 10% más pobre. Y esos ricos quisieron diferenciarse con la compraventa de oro y joyas.

Según noticias de RTVE: Los más ricos aumentaron su fortuna durante la crisis de 2008. En 2012 el 44% de la riqueza de España estaba en sus manos y en 2014, el 53%

  • El Trabajo

El alto índice de desempleo siempre ha sido una constante, pero desde finales del siglo XX a diferencias de otras crisis las nuevas tecnologías se dieron la mano para impulsar nuevos modelos de negocio que ponen en contacto la oferta y la demanda.

  • El teletrabajo es uno de esos grandes cambios y lo vemos más en estos días.

Cada vez más empresas ya permiten que los trabajadores puedan realizar sus jornadas desde casa.

  • ¿Qué mejoras tiene esta nueva situación?

Facilita la conciliación con la familia, pero por desgracia el trabajador suele estar todo el día conectado, así que al final hace más horas que antes.

  • Nuevas plataformas como Job Today, linked In y otras de este tipo han revolucionado el mercado de las ofertas laborales, especialmente a través de las Apps.
  • Otro fenómeno son los espacios de coworking, ahora conocidos como espacios flexibles. Surgidos en el entorno del 2012, se extendieron como la espuma.
  • Internet y la digitalización ha facilitado el Home Word pero ahora se ha potenciado.

 

  • El Ocio

  • También ha cambiado este paradigma, todo tipo de ocio se puede realizar desde casa: El juego, las compras de todo tipo: alimentación, ropa, libros, medicamentos, bebidas y además te lo llevan a casa y en pocas horas.
  • Las nuevas plataformas por internet han cambiado la manera de consumo del cine, la televisión, la radio y ha facilitado el  surgimiento de las nuevas plataformas que te ofrecen de todo incluido el futbol.
  • Esta semana en la radio ofrecían el datos del aumento de consumo de televisión a 6,30h diarias más el consumo de pantallas unas 2,30h o sea que consumimos unas 9 horas diarias promedio.

 

  • La Educación

Siempre han existido ofertas de formación a distancia, desde hace décadas la UNED en España, pero con la llegada de Internet esta oferta es inagotable.

Cualquier curso o tutorial lo encontramos en Internet con una gran oferta free y estos días hemos tenido más tiempo para comprobarlo.

 

  • El Transporte

En situación de crisis surgen las economías colaborativas donde se comparten gastos y que son potenciadas gracias a Internet. Como Blablacar, o los VTC como los Uber y Cabify. Los transportes Low Cost en aviones, y trenes.

Hay otro aspecto muy interesante y es que las crisis siempre provocan un cambio de mentalidad y una nueva sensibilización.

 

  • Cambio de paradigma

El calentamiento global, las oleadas de refugiados y los ataques terroristas, desencadenaron una ola de compromiso social a nivel planetario.

En nuestro país vivimos el drama del desempleo y de los desahucios y el surgimiento de una nueva clase social, la de los trabajadores empobrecidos.

Junto a estos valores, la sensibilización de la sociedad surgió con más fuerza, como la preocupación ecológica y la defensa animalista, las energías renovables, el reciclaje de los desechos, la sensibilización por el consumo de productos naturales y de cercanía, los huertos personales, el interés por el ejercicio y el cuidado de la salud.

  • Las crisis también han provocado cambios en los hábitos de consumo:

El aumento del desempleo y la inestabilidad económica han provocado un cambio de consumo hacia las ofertas más pequeñas y más frecuentes, lo que ha favorecido a las tiendas y supermercados de proximidad, en detrimento de las grandes superficies de extrarradio.

Las grandes triunfadoras de las crisis fueron las marcas blancas, ante el empobrecimiento de la población “su cuota de mercado se situó del 22% de 2004 al en el 34% en 2014. Además, hay mucho más ocio en casa y gratis. Y el triunfo del aquí y ahora por internet, con el consumo 24 horas.

 

  • Explosión de las tecnologías:

Las TICs se han convertido en el eje vertebral de la nueva economía.

  • Surgen nuevos modelos de negocio, facilita nuevos hábitos de consumo e impulsa muchas formas de comunicación, como el Whatsapp o las redes sociales. “el proceso de digitalización se ha producido en todas las empresas”. Todo lo relacionado con el big data, el análisis e interpretación de datos son cruciales.
  • En España, en 2007, el 43,5% tenían conexión a Internet frete al 81,9 % 2017,
  • Pero el fenómeno que más se ha extendido ha sido la tecnología móvil: los Smartphone aparecieron en 2007 cuando salió a la venta el primer iPhone en EEUU,
  • Justo en los inicios de la crisis de 2007, hoy la penetración de los teléfonos inteligentes alcanza el 97% a nivel mundial.
  • Big Data

Siempre que hablamos de crisis hablamos de dinero es cierto, pero hablemos de las riquezas del siglo XXI.

En estos días no sé si os habéis dado cuenta de que Internet y las Redes Sociales hierven, los datos vuelan. La información que cedemos en estos días es dinero en el futuro para las grandes plataformas Big Data. Creo recordar haber compartido con vosotros estos datos pero creo que son pertinentes recordarlos ahora.

 

En 2006 las empresas que dominaban el mundo eran:

1º la ExxonMobil, dedicada a petróleo;

2º la General Electric, que gestionaba y trasportaba electricidad;

3º Microsoft, la única que se dedicaba a la tecnología;

4º Gasprom, que gestionaba gas

5º la CiTi, un banco cuyos activos movían el planeta.

 

En 2016, los intereses y los líderes han cambiado:

1º Apple, con Tim Cok, al frente;

2º Google, fundada por Larry Page;

3º Microsoft que curiosamente mantenía su puesto, y a Bill Gates como una de las mayores fortunas del mundo; 4º Amazon, con Jeff Bezos a la cabeza,

5º Mark Zuckerberg, creador de Facebook.

 

Está claro que las compañías tecnológicas han ganado el poder en estas últimas décadas. ¿Qué tienen ellas hoy para valer más que la electricidad, el gas, el petróleo o el propio dinero? ¿Qué tienen todas ellas en común?

 

Alguien se está haciendo rico sin que nadie lo remedie.

Mañana cuando haya pasado la crisis estaremos todos contentos pero seremos menos libres que ahora. Alguien sabrá más de nosotros que nosotros mismos. Hemos acelerado el proceso de venta de nuestra intimidad en un 300%.

La información que íbamos a compartir y ceder gratuitamente, en los próximos 10 años la hemos acelerado y compartido en 2 o 3  semanas. De pende de lo que dure esta crisis.

Esteremos libres del Coronavirus pero, alguien nos conocerá mejor que nuestra propia madre. No quisiera provocar una alertar a nadie, ni siquiera me considero una persona fatalista, yo mismo participo de esta locura.

En estos días Internet y las redes sociales, hierven en la Iglesia. Todo el mundo comparte y comparte lo mismo pensando que nadie lo ha visto. Y recibimos el mismo mensaje 10 veces. Estamos muy, muy informados, creo que demasiado casi rallando la infoxicación. Muy informados e intoxicados de bulos e informaciones falsas.

  • Falsos médicos que hablan demasiado,
  • Falsos aislados que aconsejan,
  • Falsas enfermeras que enferman más que curan.
  • Mucha información y poca formación. Es el problema de Internet, cómo saber dónde está la verdad.
  • Lo peor que podemos hacer ante este tipo de infoxicación es compartir desesperadamente. 

 

«La caja de Pandora se ha abierto, desencadenando miedo, desastres y enfermedades. Pero aún nos queda una cosa en la caja: ESPERANZA.

Mientras haya esperanza, las dificultades anteriores no son nada». Que Dios nos ayude en estos tiempos a impartir esperanza en las personas como iglesia y como pueblo de Dios

La vida es tan frágil que solo nos damos cuenta cuando perdemos esas pequeñas cosas, un apretón de manos, un abrazo, un beso, sentir una mano en el hombro, una caricia.

Cuando volvamos a la normalidad disfrutemos de lo perdido al recuperarlo. Abracémonos, besémonos y hablemos con el otro por si algún día esta situación se repite.

 

No tenemos nada que temer del futuro, a menos que olvidemos la manera en que el

Señor nos ha conducido en el pasado.

(Eventos de los Últimos Días – Ellen G. White)